Michael Porter, premio Nobel de Economía, explico en el CADE 2010 dos elementos de las economías de Perú y Taiwán: i) crecimiento económico e ii) ingreso per cápita, ambos en un mismo periodo de 10 años. Los cuadros que mostro fueron evidentes. Las curvas del crecimiento económico se incrementaban de manera sostenida en ambos países, sin embargo, la diferencia sustancial se observaba en las curvas del ingreso. Mientras Taiwán había logrado que el crecimiento del país logre distribuir equitativamente la riqueza, en el Perú este fenómeno no había sucedido.

Porter explicaba de manera simple que, esta distribución o llamemos beneficios del crecimiento económico, en el Perú no habían llegado a la mayor cantidad de la población, debido al escaso desarrollo de los pilares de la competitividad. Se refería principalmente a la educación, cultura e innovación tecnológica. Hacía una mención especial al desarrollo de la infraestructura de transporte y energía que el país había ejecutado durante los últimos años.

Definitivamente un país que se interese en emprender por la senda del desarrollo, debería primero pensar en planificar, luego desarrollar servicios elementales como la salud y la educación, para seguidamente dar un salto en materia de innovación tecnológica. De estas cuatro columnas dependen muchas, sino todas las condiciones para el desarrollo sostenido.

Cuenta la leyenda que Oscar Arias, dos veces Presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, visito al Presidente de Intel para solicitarle que la empresa instale una planta de micropocesadores en su país. Intel le alcanzo una lista de necesidades elementales para que la instalación de la planta se haga realidad. Luego de algunos años Oscar Arias regreso a conversar con la compañía, llevando consigo la tarea cumplida, a partir de la lista alcanzada por Intel. Finalmente la planta se inauguró en 1997 llegando a tener 2,800 empleados y significar más del 20% de las exportaciones de Costa Rica.

Esto fue producto de la planificación de un país, la implementación de servicios básicos, que incluye la educación y finalmente el gran salto hacia la innovación.

Deberíamos aprender un poco de estas buenas experiencias. Constantemente escuchamos discursos nacionales, regionales y locales de diversa índole, pero escasamente se refieren a la planificación, se escuchan voces sobre la educación y la salud, pero es poco lo que se realiza y por supuesto, no hemos realizado nada por la innovación.

Como país rico en recursos naturales, continuamente tenemos extensos periodos de oportunidades en la explotación en minería, pesquería, forestales, hemos sido capaces de insertarnos en la economía de la agro exportación, es tiempo que incorporemos en nuestra agenda de mediano y largo plazo, la formulación de un plan nacional, con fuerte incidencia en la salud y la educación. La reactivación del Acuerdo Nacional puede ser un buen inicio, seguido de reasignar las funciones del MEF hacia un fortalecido CEPLAN.