Niveles de Servicio: Pensando en el Servicio Público

Metro de Lima

Por: Carlos Alberto Aguilar Meza

Un concepto central en todos los proyectos es lo que entendemos por Servicio Público, de este concepto dependen las condiciones en que eventualmente se pueda desarrollar la infraestructura. Existen múltiples entendimientos sobre a qué deberíamos llamar servicio público.

istóricamente entendíamos el servicio público como todo aquello que el Estado y los Gobiernos están obligados a brindar a los ciudadanos. En síntesis podemos describir al servicio público como la ejecución de actividades, mediante prestaciones concretas programadas y realizadas por el Estado, destinadas a satisfacer una necesidad general o colectiva de carácter material, económico o cultural para la población.

Tradicionalmente el servicio público que era brindado a la población por el Estado, ha visto rebasada su capacidad para atender la demanda creciente y brindar servicios diversos de calidad, a la población.

Otro tema importante es que, satisfacer la demanda de servicios significa asignar una gran cantidad de recursos humanos y económicos, los cuales al final, siempre estarán sujetos de análisis de desempeño: ¿la inversión realizada es eficiente? Es a partir de estos escenarios que surgen ideas nuevas y se empiezan a generar mecanismos diversos desde la Constitución del año ’93 que permiten el ingreso de empresas pertenecientes al sector privado, a brindar los servicios que se requieren, y, a cambio, el Estado tendría que asumir el pago por servicio brindado (en algunos casos).

El servicio público como ejecución de actividades que el Estado debe brindar a los ciudadanos, originalmente se encontraba en calidad de exclusiva a nivel público; es por ello que hasta antes de la Constitución de 1993, el Estado era el único proveedor de los servicios públicos del país. La Constitución del ‘93 habilita al sector privado para brindar servicios públicos, siempre y cuando esto sea llevado a cabo mediante un contrato.

Un elemento que motivó a la formulación de los contratos por niveles de servicios fue el servicio público. Esto se explica porque en la Constitución Política del Perú de 1993 ya no se habla de un Estado que se dedique exclusivamente a la prestación de servicios públicos, sino se habla de un “Estado promotor” del servicio público. No obstante, el Estado aún se hace responsable directo de brindar algunos servicios públicos de manera exclusiva.

El Artículo 58 de la Constitución Política del Perú de 1993 dice:

Economía Social de Mercado

La iniciativa privada es libre. Se ejerce en una economía social de mercado. Bajo este régimen, el Estado orienta el desarrollo del país, y actúa principalmente en las áreas de promoción de empleo, salud, educación, seguridad, servicios públicos e infraestructura.

Los contratos por niveles de servicio se crean con el objetivo que sean las empresas privadas las que brinden servicios específicos a la población. Queda claro que los contratos que acuerda el Estado con el privado para brindar servicios básicos a la población, siguen formando parte del servicio público. El Estado solo traslada su responsabilidad a una empresa privada experta a cambio de un pago, de manera temporal, mientras dure el contrato.

En general, el servicio público presupone una organización de elementos y actividades que tienen un fin específico, así como una ordenación de medios materiales y personales, esto es, una empresa en el sentido económico, la cual tiene un origen estatal y brinda servicios a la población sin fines lucrativos, ya que lo que se busca es tener ganancias sociales en temas de bienestar.

La verdad sobre las «benditas» Adendas (parte II)

Adendas

Por Carlos Alberto Aguilar Meza

De manera general, existen múltiples consideraciones para que un contrato de concesión funcione adecuadamente. Comentamos que una buena Legislación es la base para dar el marco adecuado a las APPs.

Un adecuado diseño del Contrato bajo cuatro principios básicos: servicio público, calidad del servicio, adecuada asignación de riesgos y un buen sistema de regulación frente al monopolio natural. El diseño de los contratos debe tomar en consideración de manera permanente, las lecciones aprendidas.

a) Una adecuada Institucionalidad para organizar, procesar, facilitar, fiscalizar y retroalimentar todo el proceso de las APPs: licitación, firma de contrato, ejecución, control y cierre. Esta adecuada institucionalidad debe contar con Profesionales altamente capacitados y probadamente experimentados en las materias de los contratos: PROINVERSION, OSITRAN, MTC y Contraloría General de la Republica.

b) Es evidente que estas tres consideraciones no evitarán que los contratos se renegocien, pero si facilitará que el contrato se ejecute adecuadamente.

c) La experiencia de México ha determinado que para que los Contratos bajo la modalidad de APP funcionen, tienen que cumplir dos elementos esenciales:

  1. Que todas la áreas y bienes que se vayan a entregar a la concesión, deben estar debidamente inventariadas y saneadas, previo a la licitación y
  2. Que los proyectos a concesionar tengan un Estudio Definitivo de Ingeniería y un Estudio de Impacto Ambiental, aprobados por las entidades correspondientes. Ambos estudios deben ser refrendados por los postores a la licitación.

Por lo general, todos los contratos cuentan con diversos mecanismos de negociación, es el caso del Trato Directo.

Las adendas, como un mecanismo de negociación o renegociación, en cualquier circunstancia, contribuyen a mejorar, optimizar o modificar los contratos. Esta afirmación se fundamenta en el Informe que OSITRAN elaboro sobre la base de todas las adendas tramitadas…es evidente que los contratos originalmente diseñados y suscritos, no pueden contemplar todos los aspectos de manera absoluta, para toda la vida útil del contrato.

Finalmente, si partimos que las Adendas son negociadas, coordinadas y concordadas por ambas partes, es evidente que su formulación y posterior aprobación, contribuyen al mejor desarrollo de los contratos.